La Declaración de la Independencia del Estado de Israel es quizás el documento más importante en el transcurso de la historia judía contemporánea.
Israel cuenta con una población en que la mayoría son judíos, es el único estado judío del mundo. Es también el hogar de árabes musulmanes, cristianos, drusos y samaritanos, así como otros grupos religiosos y étnicos minoritarios.
Su creación fue el momento culminante de más de sesenta años de agitación sionista.
El 14 de mayo de 1948 el estado de Israel declaró su independencia, ampliaron las fronteras del Estado Judío más allá de lo acordado en el Plan de Partición de las Naciones Unidas. Desde ese momento que Israel ha estado en conflicto con muchos de los países árabes vecinos, con varias guerras y décadas de violencia que continúan hasta el día de hoy.
La Declaración de la Independencia es importante, ya que expone las bases morales que guiarán al Estado de Israel. Estas bases morales son las que orientan el accionar de las instituciones gubernamentales. Es por eso que Israel se basará en principios judaicos y democráticos de un país liberal, por lo tanto muchas leyes que se dictan tienen su base moral en la Declaración de la Independencia, también significa la instauración de un mapa cognitivo del mundo judío sustancialmente reducido, que incorpora lo residual al tiempo que borra su especificidad cultural.
Cuando el sionismo se convierte en hegemónico, lo hace por intermedio de la incorporación de los grupos sionistas que no aceptaban la vía del estado homogéneo y de sectores no sionistas, por otro lado, la construcción hegemónica lleva aparejada la exclusión de las culturas de los grupos judíos antisionistas cuya base social fue eliminada por el nazismo y el estalinismo.
Por lo tanto, al transformarse en hegemónico, el sionismo estatalista configura un mapa del mundo judío y una memoria colectiva en la que cada vez son menos las experiencias y las representaciones de grupos que aún conservan una visión del mundo judío previo a la Segunda Guerra Mundial, que era culturalmente más heterogéneo y políticamente más plural que el representado por el mapa cognitivo de la hegemonía sionista.
Un suceso que ha tenido trascendencia en el tiempo, ya son 60 años de historia la cual continuara, quien sabe cuántos años más, aunque nosotros sigamos buscando simplemente la paz.
martes, 31 de marzo de 2009
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